
(Séptima Generación) <-| Carlos III se mostró muy benévolo y, adicionalmente a las 50 fanegas de tierra que se otorgaban a cada colono, éste también recibía una huerta, dos vacas, cinco cabras, un puerco, semillas y los aperos necesarios para la labranza, los colonos también quedaban libres de impuestos por espacio de diez años, todo para hacer factible la formación de un campesinado medio en una región condicionada por el latifundismo. La idea principal del rey era la construcción de una sociedad que pudiera servir de modelo a otras, fomentando la pequeña propiedad heredable, pero no divisible.
Las primeras viviendas estaban hechas de piedra, adobe y argamasa y eran de dos plantas, en la planta baja se ubicaba la cocina que era el lugar principal de la casa así como las cuadras que servían para proporcionar calor a la planta alta donde se encontraban los graneros que también hacían de dormitorios; las ventanas que asomaban a la calle eran muy pequeñas para resguardar a sus moradores del calor y del frío en la medida de lo posible, posteriormente se protegieron con rejas. |
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 ocupan el mismo espacio en esta aldea donde lo hicieran las primeras edificaciones pero por motivos obvios, para proporcionar comodidad no son como las primitivas aunque se ha tratado de conservarlas y restaurarlas lo mejor posible, de ese modo las baldosas de barro, ladrillos, piedras, adobes, ventanas, puertas, tirantas, vigas de madera y tejas se conservan en su mayoría de la época, haciéndose las reposiciones de material necesario con especial esmero. Su fachada actual no se ajusta a la original, eso sí, hemos querido darle un aire de construcción centroeuropea del siglo XVIII para recordar el lugar de origen de las personas que aquí se instalaron.
Estas casas llevan el nombre de antepasados nuestros, personas
que habitaron el lugar. Así, tenemos la casa de Felipe
Mitelbrun, María Fiscer y Margarita Ripoll, conservando
en el interior sus retratos y recuerdos familiares. Enmarcados
se hallan documentos que acreditan su historia fuera de las Nuevas
Poblaciones: cartas de Olavide, remesas de colonos, medidas agrarias
de la época, mobiliario, labores artesanales realizadas
por colonas de la cuarta generación...;
todo para crear un ambiente que seduzca al huésped y lo
introduzca en el misterio y la curiosidad de un tiempo no muy
lejano pero quizá algo
desconocido. De velar por nuestros sueños se encargará la
Inmaculada Concepción que preside las cabeceras de todas
las camas. |->
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